domingo, 27 de junio de 2010

ASCENSO Y VERGUENZA

El once "maderero" esta tarde, ascendió al derrotar a Lipton, 4-3. El encuentro jugado en cancha de Huracán Corrientes, no fue del todo bueno. Serial en dos ocasiones, Miranda y Martínez fueron los autores de los goles del vencedor que finalizó con 10. Raúl Acosta en dos oportunidades -ambos de penal- y Velázquez, las conversiones del perdedor que terminó con 9
El encuentro, no fue vistoso. Se jugó más con mucha fuerza. Sin tanto de táctico-técnico.

Para colmo, en la segunda mitad, las fricciones y mala intención, estuvo a la orden del día. De allí, las tres expulsiones que hubieron. Dos por el lado de Lipton (Osvaldo Chávez y Pablo Sánchez, la de éste último descalificador aplicando un patadón ya estando en el suelo su rival a quien antes, asestó un golpe de puño). Y sobre el final en Curupay, Oscar Achucarro
Nuevamente la violencia, se hizo presente en un estadio de fútbol. Los que debieron velar por evitarlo, parecieron desaparecer bajo la faz de la tierra, al momento de suceder. Era lamentablemente previsible, que ocurriría y así se dio. No se tomaron los recaudos para impedirlo. Desde ninguno de los sectores involucrados.


VIOLENCIA Y MAS VIOLENCIA
Ya no aprenden más de sus errores, los dirigentes liguistas. Mucho menos, los seudos simpatizantes del fútbol. Entre éstos, dirigentes de clubes y jugadores. Sin dudas, verdaderos irresponsables para lo que de tanto en tanto, nuestro fútbol doméstico, nos tiene lamentablemente, mal acostumbrados.
Lo ocurrido al final del juego entre Curupay y Lipton con el ascenso asegurado del equipo "maderero" a la máxima categoría de la Liga Correntina de Fútbol, es de por sí, bochornoso. Una vergüenza.
Digno de otros tiempos. Fruto quizás de la ley de la selva, donde se salvaba o para mejor decir, sacaba provecho, el más fuerte. El prepotente.
La violencia suscitada la tarde de hoy, no tiene justificación. Por más que se busque, una explicación al absurdo. ¡No señores!.
Deberían recapacitar. Tomarse el tiempo necesario, para cambiar. Por el bien de nuestro bendito fútbol.
Para que crezca en todos los órdenes. Que trascienda como muchos en demasía, ansiamos. Aquellos líricos. Muchos aún ilusos, de que se puede. Claro, siempre que así al menos, pretendan hacerlo, aquellos los menos. Los revoltosos, lacras sociales que jamás, faltan en nuestra sociedad.
Lo sucedido varios minutos después de concluido el cotejo que catapultó a Curupay a la divisional A, luego de que sus jugadores dieran la vuelta olímpica, bien merecida por cierto, fue inconcebible. Una pena.
Y entre tantos responsables, individualizamos a tres jugadores de Lipton. Dos que jugaron y lucieron sucesivamente el brazalete de capitán. Ambos, expulsados durante el partido. (Foto Diario El Libertador)
Se trata de Osvaldo Chávez (en la foto superior de gorra) y Pablo Sánchez, respectivamente. El restante, Gustavo Ayala.
A ellos, sumamos a un hermano según se nos indicó, de Chávez. También a Aníbal Giménez, otro jugador aunque no del elenco de "la marea azul".
Enfrente, y esto es lo que sorprende, nos encontramos con el principal hacedor del presente de Curupay, Víctor Romero, pegando al pasar. Y además de él, su hermano Daniel (jugador del club aunque no formó parte del plantel) que también, fue partícipe. Quizás en el caso de los dos en menor grado, pero protagonistas al fin.
Ni hablar de un número importante de simpatizantes del club del barrio Bañado Norte.
Hinchas caracterizados. Perfectamente identificables.
Claro que, todo sumado a la ineficacia de los agentes de policía. Preocupados según nos manifestaron, en cobrar sus aranceles (no lo objetamos porque bien les correspondió por hacer presencia), que en buscar apaciguar los ánimos muy caldeados. Pareció que los 10 apostados a la seguridad en el estadio azulgrana, "liberaran la zona".
Fueron 25' interminables de toma y daca. Los primeros 15' a todo dar, entre las facciones. Después, se dieron los coletazos. Con golpes de puños y patadas voladoras. Amén de piedrazos a diestra y siniestra, volando de un lado a otro.
Y de todos, el peor damnificado, fue una persona de apellido Estigarribia, tío del jugador que luciera la casaca 12 en Lipton, Carlos Estigarribia (ambos en la gráfica).
Le habían roto doblemente la cabeza. En uno de los costados y próximo a la nuca, desde donde manó profusamente sangre. La ambulancia, brilló por su ausencia. Jamás apareció.
Fue necesario que se lo traslade hasta el Hospital Escuela para que recibiera atención médica, en uno de los 15 móviles policiales (hubieron incluso personal motorizados) presentes. Muy nervioso el agredido, se resistió a ser trasladado en ése móvil y por ello, increíblemente, un sargento, desde atrás, le pegó un par de veces con su cachiporra. Insólito.
Todo era confusión. Nerviosismo por doquier. Pareció tierra de nadie.
Es verdad que arribaron a las inmediaciones del estadio de Huracán Corrientes, más dotaciones de efectivos policiales. Y en el exterior del gigante de cemento, se oyeron un sinnúmero de disparos de bala de goma.
A todo esto, el operativo policial, nos precisaron, estuvo comandado por el comisario principal, Eduardo Cassaro.
Ojalá, desde la Liga Correntina de Fútbol, puedan hacer algo. Por empezar, asistiendo los principales dirigentes, ausentes a lo que es una cita deportiva. Así, ellos mismos como principales responsables de la organización, pueden constatar cuando ocurren estos desgraciados conatos de agresión. Y pasar como debería ser, "factura" a todos los involucrados.
Y lo más importante, habilitar distintos puntos de ingreso-egreso, para los aficionados. El CoProSeDe, también tiene parte de culpa. ¿Hasta cuándo mantendrán todos, su tozudez?.
Por el lado de los dirigentes de clubes, ser ellos quienes den el ejemplo. Buscando separar cuando deban, empero, jamás pegar ni formar parte de la violencia.
Y en el caso de los jugadores, no entrar en las provocaciones. Aunque seamos sanguíneos y sea por demás imposible contenerlas, dado la adrenalina a mil.
Ganó una vez más, la violencia. Esa maldita violencia e inseguridad, tan arraigada en nuestra sociedad. ¡Perdió el fútbol como deporte!

Publicado por eventosymarcas

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